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«Ahora los españoles y los portugueses nos gustamos más»
ABC de Sevilha - 02/03/2018 17:36h

Entrevista de • Marta Carrasco

Cristina Ataíde tiene un apellido muy antiguo del norte de Portugal. Se mueve con una amplia sonrisa por entre los grandes dibujos de montañas que están en ocasiones hilados entre sí, y que componen su exposición en la Fundación Tres Culturas con el título «Una arruga en el aire», y que forma parte del proyecto Intrépida, perteneciente al programa de Cooperación Transfronteriza entre España y Portugal.

Cristina Ataíde vive y trabaja en Lisboa, donde se licenció en Escultura por la Escola Superior de Belas-Artes de Lisboa. Ha colaborado con prestigiosos arquitectos como Anish Kapoor, Michelangelo Pistoletto, Keit Sonnier y Matt Mullican, «tuve un taller de mármol para trabajar con mármol portugués y esos artistas han venido a mi estudio a tomar piezas hechas con ese mármol, e incluso en el caso de Pistoletto, a incluirlas dentro de sus proyectos. Mi relación con ellos era muy personal. Fue muy interesante, y siempre mandaba... el artista mayor».

En «Una arruga en el aire», las montañas están pintadas en colores rojo y negro, y se unen a través de pequeños hilos que conectan con esculturas, «como si simbólicamente quisiera unir los países».

Cristina Ataíde trabaja al natural, donde están las montañas que son siempre su punto de partida, «me impregno de ellas y el viaje es parte de mi trabajo. He hecho dibujos en la catedral de Santiago de Compostela, pero también en Asilah, Essaouira en Marruecos. Me confronto con la naturaleza, y lo hago no describiendo el lugar, sino trabajando con el lugar. Subo a la montaña, la recorro y luego las dibujo. Recojo la energía del lugar».

La pintora parte en ocasiones de palabras, de lo que significan estas palabras y sus acciones, «ser o volver», por ejemplo. En una de sus piezas y entre las montañas, hay palabras casi invisibles en cuarenta lenguas, «todas las palabras tienen que ver con la situación mundial. Lo hago para que las personas de diferentes países sepan que hay palabras que las representan, como entender la globalización».

Dice Cristina Ataíde que ha cambiado muchísimo el conocimiento mutuo sobre el arte de Portugal y España, «creo que hay un enorme interés por parte de los artistas portugueses por conocer a los artistas españoles, y al revés. Ahora es fácil ver artistas portugueses en Arco o españoles en la feria de Lisboa, nos conocemos mucho mejor y sobre todo, los españoles y portugueses nos gustamos más. No hay más guerras que nos separen», bromea con amplia sonrisa.

Arte en el país vecino

Pero la situación de la mujer y el arte en Portugal es difícil, «en los últimos años ha ido mejor. Para una mujer es siempre más difícil todo, sea lo que sea. Hay que seguir trabajando por la igualdad de género. Mis comienzos fueron muy complicados, aunque nunca me rendí. El arte se hace porque es un impulso, una necesidad, y lo tienes que hacer. Si no lo haces, mueres. Yo empecé a trabajar en el arte y hasta hoy».

En este momento para Cristina Ataíde el arte en Portugal remonta la crisis, «la crisis está más blanda así que vamos a respirar un poco, aunque es verdad que durante la crisis los artistas hemos trabajado mucho más».

Afirma que es conocida igualmente en su país

La exposición de Cristina Ataíde es la primera que realiza en Sevilla, aunque en España, donde está representada por la galería Magda Bellotti, ha participado en numerosas exposiciones y ferias como Arco, entre otras.

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